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sábado, 21 de noviembre de 2020

La Puta Vida

Todo se va a hacer puñetas.
La desescalada a sido un desastre, hay gente que no se da cuenta de lo que hemos pasado, y estamos otra vez, como al principio.
Con "brotes" como si fuéramos hiedra, abrazando al Bicho, que está muy atento, para enredarse en nuestra vida y así poder disfrutar de lo que los descerebrados le ofrecen, y esta vez nuestros sanitarios y médicos están agotados y cabreados, porque ahora SÍ sabemos lo que tenemos que hacer.
Neus T.Gómez

 

domingo, 16 de agosto de 2020

RESACA

                               RESACA 


Relato con el que gané el 2º premio del primer concurso de relatos Mistium y publicado en mi anterior Blog BRUJULA, que no puedo recuperar, por más intentos que hago. 

Abrió los ojos, la luz de la mañana le devolvió, en forma de taladro doloroso, los buenos días. 
Se quedó quieto, muy quieto, esperando oír la voz melodiosa de María, canturreando por la cocina, preparando el desayuno. 
Con la cabeza escondida en la almohada, intentó recordar la noche anterior... había bebido pero... no recordaba por qué. ¿Qué más daba? Cualquier motivo era bueno. Intentó levantarse, la cabeza le daba vueltas y un lacerante dolor le impedía abrir los ojos. 
Apoyándose en los muebles y en las paredes se acercó a la puerta. 
Salió de la habitación. la casa estaba en penumbras y en silencio. 
-¿Por qué no me habrá despertado? -con los ojos medio cerrados llegó a la cocina. Los platos de la cena estaban sin fregar y no había hecho café. De mal humor se dirigió a la cafetera. 
-¡Menudo desastre! ¿Cuando vuelva, le explicaré cuatro cosas! ¡Sabe que me gusta que me prepare el desayuno! -pensó enfadado. 
Con la taza de café humeante en la mano, se dirigió a la sala. La puerta estaba cerrada. La abrió. Estaba completamente a oscuras. 
Dio unos pasos en el interior para dirigirse a la ventana. 
Tropezó con algo que no debería estar allí.
-¡Maldita sea! ¡hoy se está ganando una paliza!  
Se apoyó en el suelo y el café se le derramó. 
-¡Encima tendré que hacerme otro café! 
Se dirigió hacia la ventana, trastabillando. La abrió y un tímido rayo de sol de enero, traspasó el cristal, posándose en sus manos pringosas y de un color ennegrecido. 
-¡Qué asco! Seguramente ayer cayó algo de vino y no ha sido capaz de recogerlo ¡menuda ama de casa está hecha! Luego no quiere que me enoje... cariño no te enfades... cariño no te enfades...! repitió indignado, imitando a su mujer, con voz de falsete. 
Se dio la vuelta maldiciendo y dirigiendo la vista hacia el manojo de ropa, son el que había perdido el equilibrio al tropezar... 
Se quedó parado, pensando qué sucedía. Mirando sin comprender lo que veía... 
Su cabeza empezó a darle vueltas. 
Del manojo de ropa salían pies... brazos... y la cabeza de María... tenía los ojos muy abiertos y una expresión de resignación y... paz. 
Estaba echada, sobre el frío suelo, en una posición extraña y rodeada de un gran charco de sangre que salía de su pecho... 
Neus T.Gómez



domingo, 17 de noviembre de 2019

TODO ESTÁ DISTINTO...


Todo está cambiado... distinto 
Mis pasos se encaminan hacia un lugar en el que no hay... nadie. 
He repasado todos los lugares a los que antes iba y que me gustaban porque eran la mayoría de opinión y poesía, cada cual a lo suyo y ahora la mayoría ya no están. 
Pero bueno, yo he decidido volver aunque sea para predicar en el desierto. 
Con esto no quiero decir que me vaya a dedicar a marear la perdiz o a adoctrinar a nadie, bastante tengo con aclararme yo. 
Solo quiero que si alguien me lee o se entera que estoy otra vez por aquí me deje un saludo. 
Sigo sin poder acceder a mis otros blogs así que supongo que será un poco-bastante difícil que me encuentren. 
Hasta la próxima entrada, no sé lo que publicaré, poesía... relato... cuento... opinión... 
Neus T.Gómez 


ERAN OTROS TIEMPOS...




                                                       
Hace cuarenta años, había una mujer sencilla, que se casó enamorada, como las de ahora, con un marido... bueno, eran otros tiempos.

Sus celos, sus borracheras, sus cambios de humor, y su agresividad...

Pasó de ser una persona, más o menos, independiente e ilusionada, a convertirse en nada, en una sombra, en un guiñapo.

Pidió ayuda, consejo...

Todos le decían, que no podía irse, nadie le ayudó. Y los consejos... los consejos de que aguantara, que eso era normal, que todos los hombres lo hacían... ¡porque las querían!

Durante un tiempo largo, muy largo, aguantó sus malos modos, sus gritos, sus palizas... y toda la vergüenza, al cruzarse con los vecinos, que pasaban por su lado sin ver... pero, lo que más le dolía eran, sus pequeños hijos, escondidos y atemorizados, testigos mudos.

Intentó huir, quería descansar, llegar a puerto seguro, pero solo consiguió los ojos morados, la mandíbula partida, un brazo roto, y un dolor insoportable por todo su cuerpo.

Sola, sin ayuda, por ella y sobre todo por sus hijos, decidió, que ya estaba bien, que no podía más. ¡Se enfrentó a él!

¡Ahora, ya no tenía miedo!
¡Ahora, por fin, estaba tranquila y era feliz!

Todo había terminado, ya no más escándalos, ni palizas.
Ya no sentiría vergüenza, ni suplicaría ayuda.

Ahora, tumbada en el suelo, con el cuerpo cubierto de sangre, sin respirar y con el corazón partido, no solo por el dolor...

Ahora sí, ahora lo había conseguido.

Podía descansar.

Había comprobado, el último acto de amor, de su marido.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Otra vez estoy por aquí no me dejan entrar en mi viejo blog y no sé como hacerlo pero supongo que si lo intento muchas veces al fin lo conseguiré.
ISIS